En tiempos de distanciamiento social, la memoria y la imaginación son parte de las herramientas que tiene el ser humano para recordar todo aquello que llenaba su vida de sentimientos, así como de una gran utilidad a la hora de revivir acontecimientos pasados y en ocasiones crear mundos completamente nuevos. Por el otro lado, la capacidad del ser humano para recordar está limitada por varios factores, pero los objetos tangibles son los que más impacto útil llegan a tener, ya que en la mayoría de los casos, los recuerdos de la infancia, o de algún ser querido están anclados a fotografías, objetos, pasatiempos o pertenencias valiosas. Es por eso que trabajando con el valor emocional que se le atribuyen a los objetos, así como el significado que se le adjudican a posesiones personales o de otras personas, El universo compacto del ser los retoma como elementos de análisis y estudio, para encontrar un puente entre lo real y la memoria, el hecho y el recuerdo, y el pasado con el presente...
¿Conocer la vida a través de los objetos?
Acerca de
La personalidad y la esencia de una persona se puede transmitir de diferentes maneras; y las plataformas de reuniones virtuales, así como las redes sociales, han facilitado el acceso a la privacidad de las personas y la forma en la que se expresan siempre que la persona así lo desee. El universo compacto del ser trabaja en múltiples plataformas con diferentes objetivos en cada una de ellas para adentrar al espectador a los objetos que nos definen y nos proporcionan un cambio de enfoque a nuestra personalidad y nuestra esencia como persona. El proyecto tiene como objetivo acercarnos con nuestro yo y lo que nos define como seres humanos, reconociendo nuestro pasado, nuestros familiares y la realidad en la que vivimos; Todo centrado en el valor emocional que le adjudicamos a los objetos que nos rodean.
"Las redes sociales son cada vez más parte de la vida de las personas"


